
Tras varios meses de crecimiento, las remesas familiares registraron una caída en junio y julio de 2026 frente a los mismos meses del año pasado. La tendencia enciende una alerta: si continúa, podría golpear directamente a los hogares que dependen de estos ingresos para sobrevivir.
EL NUEVO DATO QUE ENCIENDE LAS ALERTAS
Aunque las remesas familiares acumuladas entre enero y julio de 2026 crecieron un 3.7%, los datos de los últimos dos meses muestran un cambio preocupante. En junio ingresaron $851 millones, menos que los $865 millones recibidos en junio de 2025. En julio, las remesas sumaron $864 millones, también por debajo de los $873 millones registrados durante el mismo mes del año pasado.
La caída consecutiva de junio y julio plantea una nueva amenaza para la economía salvadoreña. Si esta tendencia continúa durante los meses restantes, las remesas podrían cerrar 2026 con una reducción respecto a 2025, cuando aumentaron en $1,502 millones. El impacto sería considerable porque las remesas representan uno de los principales pilares de la economía nacional: su monto anual incluso supera los ingresos tributarios del Gobierno y se acerca al valor de toda la masa salarial y las ganancias empresariales.

MÁS HAMBRE Y PRESIÓN SOBRE EL CAMPO
El problema no es solamente económico. Las remesas llegan al 26% de los hogares salvadoreños, muchos de los cuales dependen directamente de este dinero para cubrir alimentos, vivienda, salud y otras necesidades básicas. Una reducción sostenida podría empujar a más familias hacia la pobreza extrema, especialmente en un contexto de alimentos más caros y salarios que permanecen congelados.
La población rural podría ser una de las más golpeadas. En el campo ya existen dificultades por la caída de la producción, el empleo y los ingresos, agravadas por la sequía y una política agrícola que, según el análisis, ha debilitado la producción nacional mientras estimula las importaciones. Menos remesas, alimentos más caros y menos ingresos en el campo podrían convertirse en una combinación explosiva para miles de familias salvadoreñas.
