
El precandidato presidencial del FMLN asegura que su candidatura nace de la sociedad civil y del movimiento ciudadano, rechaza cualquier pacto oculto y sostiene que ahora será la población quien decida si existe una opción distinta para el país.
El doctor Rafael Aguirre, precandidato presidencial del FMLN, afirmó que su participación en la contienda electoral rompe con el discurso de que no existe una alternativa política en El Salvador. Según explicó, su candidatura surge desde el movimiento social, la sociedad civil y el movimiento ciudadano, con el propósito de ofrecer una opción diferente para quienes buscan un cambio. “Hoy hay una opción; ya no pueden decir que no hay nadie”, expresó.
Aguirre sostuvo que no corresponde a él determinar la legitimidad del proceso electoral, ya que no forma parte del Tribunal Supremo Electoral ni de la Asamblea Legislativa. “Soy médico y en este momento un precandidato”, señaló, al asegurar que serán las instituciones competentes y, sobre todo, la ciudadanía quienes validen el proceso mediante el voto.
El aspirante también rechazó cualquier versión sobre supuestos acuerdos políticos ocultos. Afirmó que “no hay ningún trato debajo de la mesa, ni enfrente de la mesa”, y sostuvo que tanto su decisión de participar como el respaldo del movimiento que impulsa su candidatura responden a una intención genuina de construir una alternativa viable. “Queremos ofrecer una opción que podamos construir entre todos”, concluyó.
