
Tras 160 vigilias consecutivas, ciudadanos organizados iniciaron una huelga de hambre frente a la Catedral Metropolitana para exigir el cese de proyectos que consideran destructivos para el medio ambiente y la liberación de personas que califican como inocentes detenidas bajo el régimen de excepción.
Representantes de organizaciones sociales, defensores ambientales y pueblos originarios iniciaron este lunes una huelga de hambre frente a la Catedral Metropolitana de San Salvador como medida de presión para exigir el fin de proyectos extractivos y la liberación de personas que consideran inocentes detenidas bajo el régimen de excepción.

Los manifestantes aseguran que, tras 160 vigilias consecutivas, las autoridades no han atendido sus demandas sobre la protección del bosque El Espino, el rechazo a la minería metálica, el relleno sanitario en San Francisco Angulo y otros proyectos que, según denuncian, ponen en riesgo los recursos naturales.
Gloria Anaya afirmó que el Estado favorece intereses económicos mientras ignora el daño ambiental y las comunidades afectadas.
Por su parte, representantes de pueblos originarios sostuvieron que mantendrán la protesta hasta que cesen las intervenciones que califican como “proyectos de muerte” y reiteraron su llamado a liberar a quienes aseguran fueron capturados injustamente.
