
La inversión extranjera directa neta registró una fuerte caída durante el segundo trimestre de 2026 y profundizó el retroceso acumulado en los primeros seis meses del año. Los datos del BCR citados por el economista César Villalona muestran un escenario de menor captación de capital extranjero.
SE HUNDE LA INVERSIÓN EN EL SEGUNDO TRIMESTRE
Entre abril y junio de 2026, El Salvador recibió apenas $9.8 millones de inversión extranjera directa neta, frente a los $120.7 millones registrados en el mismo período de 2025. Esto representa una caída interanual de 91.9%, aproximadamente 92%.
El desplome del segundo trimestre profundizó la reducción registrada entre enero y marzo, cuando la IED neta cayó 40.4% respecto al primer trimestre de 2025. En los primeros seis meses de 2026, el país acumuló $226 millones, frente a $486.9 millones en igual período del año anterior: una disminución de 53.6%.
2025 TAMBIÉN CERRÓ CON UNA FUERTE CAÍDA
La tendencia negativa ya se había observado el año pasado. En 2025, El Salvador recibió $474.8 millones de inversión extranjera directa neta, un 37.1% menos que los $755.7 millones registrados en 2024, según las estadísticas del BCR.
Villalona sostiene que estos resultados contrastan con el discurso oficial sobre el desempeño económico del país y plantea que la menor llegada de capital extranjero refleja dificultades para atraer inversión.
Sin embargo, los datos del BCR deben interpretarse como IED neta: el indicador descuenta las salidas de recursos, como pagos de utilidades, préstamos y otras operaciones con empresas relacionadas en el exterior.
EL SALVADOR QUEDA POR DEBAJO DE VARIOS VECINOS
En la comparación regional presentada por Villalona, Costa Rica recibió $2,740 millones de inversión extranjera durante el primer semestre de 2026, unas 12 veces el monto salvadoreño. Nicaragua recibió $960 millones y Honduras $676 millones durante el mismo período.
Guatemala, por su parte, captó $530 millones solamente durante el primer trimestre, por lo que esta última cifra no corresponde al mismo período de seis meses utilizado para Costa Rica, Nicaragua y Honduras.
Las cifras colocan sobre la mesa el debate sobre la capacidad de El Salvador para atraer inversión extranjera, generar empleo y competir por nuevos capitales dentro de Centroamérica.
